Academia Centro de Estudios 3CATORCE en Benidorm
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Pequeños artículos que os pueden ayudar a la hora de trazar un objetivo en vuestra formación con este blog.

20.10.2018
Centro de Estudios 3CATORCE
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En otro artículo dimos unos consejos generales de cómo estudiar de una forma más eficaz empleando Técnicas de Estudio. En esta ocasión vamos a intentar dar unas orientaciones de cara a los exámenes de Acceso, tanto de Universidad como para Grados Formativos, ya que muchos nos preguntáis cómo podéis prepararos para este tipo de exámenes. Muchos de nuestros alumnos nos cuentan situaciones como "hace mucho que hemos dejado de estudiar y ya no nos acordamos bien de cómo se hace". En realidad si sabemos, pero hemos perdido el hábito de estudio y tenemos que entrenarnos. ¿Cuánto tiempo necesito para prepararme una prueba de acceso? La pregunta es siempre  la misma pero con diferente forma: ¿Con 3 horas a la semana crees que es suficiente?, ¿En dos meses me da tiempo?... Y la respuesta es siempre la misma: "depende de la base que tengas, el grado de compromiso y tus capacidades personales." Hay personas que en 1 mes se han preparado 3 exámenes para una prueba de acceso a la universidad y han sacado muy buenos resultados, y otras que tras 8 meses de preparación han sacado la misma nota. Siempre tenemos que ser conscientes de cuál es nuestra capacidad de estudio. No es lo mismo una persona que lleva estudiando toda su vida, que una que hace 6 años dejó de hacerlo para dedicarse a su trabajo o familia. En todos los casos se puede hacer ya que todos tenemos las capacidades necesarias para superar la prueba sin problemas. ¿Cómo organizo mi tiempo? Eso va a depender del tiempo del que dispongamos. Lo que es muy práctico es la preparación de un calendario por asignaturas, contenidos y objetivos. De esta manera vamos a saber si cumpliendo la hoja de ruta podremos llegar a tiempo a alcanzar el nivel necesario. Muy importante es el cumplimiento del horario que nos marquemos. Durante el tiempo que estemos preparando nuestra prueba debemos tomarlo como un trabajo, donde nuestro jefe somos nosotros mismos. Decir frases del tipo: "hoy no me apetece" o "mañana me pongo" son claras señales de incumplimiento de nuestro contrato. ¿Cómo enfrentarse al día anterior del examen? Lo más importante es que no realices tareas que puedas elevar tus niveles de estrés. Pensamos que si estudiamos hasta el último segundo vamos a obtener mejores resultados. Esta estrategia es buena ni no hemos tocado la materia hasta el día de antes, pero si hemos cumplido con nuestro calendario es mejor dedicar el día anterior a descansar, dar una vuelta y "oxigenarnos". Un plan relajado nos va a beneficiar. Aprovecha para preparar todo lo que necesitas llevar para el examen. Recuerda siempre tener material de sobra para que los imprevistos no nos pongan nerviosos; dos bolígrafos de cada color, si es posible dos calculadoras, por si fallan las pilas (o ser previsores y cambiar las pilas antes de la época de exámenes). Mantenernos hidratados favorece el buen rendimiento de nuestro cerebro. Así que beber abundante agua, zumos (no dejemos de lado las vitaminas, sobre todo las del grupo B) y comer ligero para no tener "pesadez" y que podamos hacer una buena digestión. Un sueño reparador es fundamental. No ir descansado a un examen supone que nos quedemos en blanco y nos arruine todo el esfuerzo que hemos realizado para superar la prueba. Así que irse pronto a la cama nos ayudará al día siguiente a mantener nuestras capacidades al 100%. Llego el día del examen... ¿y ahora qué? Por fin ha llegado el momento de demostrar todo lo que sabemos sobre el tema. Siempre vamos con la incertidumbre sobre los contenidos que nos van a preguntar. Si hemos hecho bien nuestro trabajo previo no debemos preocuparnos, ya que va a ser muy similar a los ejercicios que hemos estado practicando en casa, o a los modelos de examen que realizados en el colegio, universidad o academia. ¡Estamos preparados!  Muy importante desayunar bien (si el examen es por la mañana) y no comer en exceso (si el examen es por la tarde). Piensa que nuestro cerebro es parecido a los músculos en cuanto a rendimiento, por lo que si vamos sin tomar nada por la mañana, va a estar carente de nutrientes, y si le metemos demasiados alimentos o de difícil digestión al medio día, toda la sangre del organismo se va a centrar en que nuestro estómago e intestinos. Un consumo moderado de los alimentos es muy importante. Ve con tiempo de sobra al examen. Si vamos con el tiempo justo puede pasarnos lo de siempre: atascos, retraso del autobús o metro, ... a fin de cuentas, imprevistos que no podemos predecir. Todas estas circunstancias pueden alterarnos, ponernos nerviosos, y desviar nuestra atención a otro problemas externos que nada tienen que ver con nuestro objetivo. Otro de los items importantes: tener preparada la documentación que nos pidan como Tarjeta de Alumno, DNI o cualquier documento acreditativo a mano. Y una vez en nuestras marcas... ¡comienza el examen! ¿Cómo hago el examen? Esto va a depender de la materia de la que te examinas y el tipo de examen, pero existen factores comunes que nos va a permitir organizarnos bien a la hora de responder a las cuestiones. Tanto si el examen es de tipo test como si es de desarrollo, lo primero de todo es poner el nombre o la identificación correspondiente en todas las hojas del examen o en los espacios habilitados para este fin. Más de una vez hemos oído historias de uno que no puso el nombre y aparecía como no presentado o suspenso. También es muy importante leer todo el examen detenidamente. En el caso del tipo test se recomienda hacer una lectura primera, contestando a las preguntas que estamos 100% seguros y marcando aquellas que estamos dudando entre dos respuestas posibles. Al terminar esta lectura vamos a detenernos en aquellas que dudábamos entre dos opciones y releemos las que dudábamos en general. Lo normas es que si dudamos entre todas las opciones o no lo tenemos nada claro, la descartemos en caso de descontar puntos en la calificación. Si no descuenta... entonces nos la jugaremos. Incluso cuando probemos suerte tenemos que organizar nuestra estrategia, pero eso es tema de otro post. En el caso de las preguntas de desarrollo, después de leer todas las preguntas detenidamente, lo ideal es empezar por las que mejor nos sabemos, dejando para el final de las que tenemos menos idea o más complejas sean. Saber cómo lo vamos a contar es otro de los factores que debemos considerar. Una historia bien contada resulta más agradable que una desordenada, con tachones, flechas, mala letra o faltas de ortografía. Piensa que la persona que te va a corregir va a pasar un buen rato leyendo sobre lo mismo. Si se lo pones fácil, tienes más probabilidad de que te puntúe al alza. En los exámenes de ciencia (matemáticas, física, química, contabilidad) hay veces que son cálculos largos donde podemos cometer errores por despistes. La mejor forma de ganar puntos en un examen o perder los menos posible, es ir narrando cada paso que vamos haciendo, con pequeñas frases descriptivas que den una idea al corrector de que sabemos lo que estamos haciendo. Además de lo que ya hemos hablado sobre la redacción, es muy importante ese concepto de limpieza que nos llevan diciendo desde pequeños. Una buena letra, márgenes y organización esquemática permiten al corrector tener una buena impresión de nuestro examen antes de leerlo, y tener al corrector con una impresión positiva es crucial para nosotros.  Cuando hemos terminado el examen... Es el momento de empezar a pensar en el siguiente, o si era el último, descansar para volver a nuestra actividad normal. Todas las premisas que hemos tratado de forma general pueden ser ampliadas y complementadas con Técnicas de Estudio y estrategias de examen. En las próximas entradas del blog nos gustaría desglosar un poco más los contenidos de estos conceptos para que tengáis un amplio abanico donde elegir. Ya contamos en el post de Técnicas de Estudio que no todas las herramientas son válidas para todas las tipologías de estudiante, por lo que es nuestra responsabilidad encontrar aquella que nos funcione a nosotros. Si quieres seguir informados sobre temas relacionados con la formación y el crecimiento personal no dudes en seguirnos en las redes sociales o ponerte en contacto a través de nuestro correo alumnos@ce3catorce.es ¡¡SUERTE A TODOS!! :) Pablo Jiménez Gómez CEO Grupos Formativos Síguenos                     Intagram @ce3catorce    Twitter @ce3catorce    Facebook @ce3catorce     LinkedIn @ce3catorce www.ce3catorce.es  
02.08.2018
Centro de Estudios 3CATORCE
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Hace un tiempo que se ha puesto de moda el concepto de las Técnicas de Estudio, y en muchos sitios nos ofrecen cursos o guías que nos dan recomendaciones generales sobre lo que debemos hacer para sacar el máximo rendimiento a nuestro tiempo. La experiencia nos dice que ninguno nos enfrentamos al trabajo del estudio de la misma manera. En primer lugar, y puede que el más importante, son las circunstancias personales de cada uno. Hay años mejores y años peores, por lo que la intensidad y el esfuerzo que debemos realizar para alcanzar nuestro objetivo depende del momento en que nos encontremos. Además hemos de tener en cuenta que en muchos casos, estamos sometidos a cambios físicos, sobre todo a ciertas edades, que nuestra atención se centra en las cosas que consideramos "importantes" en ese momento (como pueden ser los amigos y relaciones sociales, la búsqueda de la identidad propia, sentirse aceptado por un grupo en particular, la estética personal...). Otro de los factores que influyen a la hora de centrarnos en nuestros estudios es el entorno. Tener un lugar fijo, relajado, neutro y ordenado donde tener a mano todo lo que necesitamos es primordial y nos reduce el tiempo de la tarea y favorece la concentración. No todas las técnicas son eficaces para todos. Hay personas que emplean la lectura activa como método de memorización, otras el subrayado, el resumen, los esquemas, los dibujos, reglas mnemotécnicas... Ninguno de estos mecanismos es mejor ni peor que el anterior. Tampoco son excluyentes entre sí. Lo normal es que a cada uno le funcione alguna combinación de éstas; de hecho lo más recomendable es conocerlas y utilizarlas de forma específica según la asignatura, el tema que estemos tratando... Y una vez que las conocemos, ¿cómo podemos aplicarlas? Siguiendo unos sencillos pasos podemos conseguir optimizar nuestros recursos y cualidades. Busca un lugar idóneo Por norma general, solemos tener un cuarto de estudio, que suele coincidir con el dormitorio. Un escritorio, con luz natural, es lo más indicado, con una silla que nos permita tener una posición correcta y cómoda. Tenemos que procurar que sea un lugar sin ruidos externos, o aislarnos de ellos en la medida de lo posible cerrando ventanas y puertas, o utilizando tapones si somos de esos a los que cualquier cosa nos distrae. Organiza un horario Se suele decir que "hay que huir de la rutina". El estudio es como un trabajo; hay que cumplir con un horario, y debemos ser de lo más disciplinados. Tenemos que intenta ponernos a las mismas horas todos los días para así generar lo que se denomina hábito de estudio. Es común escuchar que no tenemos tiempo para estudiar. En el fondo es una justificación a la realidad: "nos da pereza". El tiempo que empleamos al estudio, como el tiempo que tenemos de pausa debe estar medido. Está demostrado que por lo general, mantener la concentración más de 45 - 50 minutos es difícil. Por lo tanto, debemos organizarnos tandas de estudio de esa duración y hacer unos descansos de 10 - 15 minutos entre éstas. Ten todo a mano Cuántas veces nos hemos puesto a desempeñar una tarea y en su proceso nos hemos dado cuenta que nos faltaban cosas. Antes de comenzar, y sabiendo lo complicado que es concentrarse, tenemos que revisar que disponemos de todo aquello que vamos a necesitar para nuestro estudio, ya que si tenemos que interrumpir nuestra actividad, lo más seguro es que perdamos la concentración y no saquemos todo el provecho a nuestro tiempo. Planifica lo que vas a estudiar Saber lo que vamos a trabajar nos ayuda a planificárnos la sesión de estudio. Dependiendo de cómo tengamos el día, empezaremos con los temas o asignaturas que requieran más esfuerzo de concentración y terminaremos con actividades que sean más ligeras, ya que al final de la sesión de estudio estaremos más cansados que al principio. Comenzar con una lectura previa, para pasar a una lectura activa, nos permite adquirir un conocimiento general de lo que vamos a memorizar después, haciéndonos más sencilla la tarea. Finalizar con ejercicios, o revisando los apuntes, resúmenes y esquemas que hemos realizado, nos permite aprovechar la recta final de la sesión, ya que son actividades provechosas pero que requieren menos esfuerzo y concentración. Emplea la herramienta adecuada Cada asignatura, cada tema, nos requerirá una serie de herramientas específicas: libros, fotocopias, colores para dar orden a los conceptos, medios informáticos... El uso adecuado de estos medios nos va a permitir optimizar nuestra tarea, así como agilizar el proceso de aprendizaje. Hay que evitar que se conviertan en instrumentos de distracción, ya que algunas veces que no estamos motivados para estudiar, las empleamos para dejar volar nuestra imaginación lo que nos lleva a perder la concentración y con ello el tiempo útil del que disponemos para estudiar. Realiza pausas adecuadas Es recomendable que durante los descansos hagas actividades que no requieran tu atención. Un error común es ponerte a leer cosas en el movil, ver vídeos o la televisión, ojear una revista,... Es preferible que aproveches ese tiempo para hablar con alguien, merendar, o darte un paseo, ya que son actividades que permiten a tu cerebro y vista descansar para volver a la actividad de forma renovada.  Evita las distracciones Hemos hecho referencia a las distracciones que podemos tener por falta de concentración. En otras ocasiones las distracciones las buscamos nosotros, ya sea con el movil, ordenador, música, algún compañero con el que estudiemos... Debemos ser responsables con la gestión de nuestro tiempo. El estudio con compañeros es muy positivo, ya que podemos compartir recursos, ayuda a motivarnos, ... pero puede ser una de las causas de distracción si mantenemos conversaciones sobre temas distintos a lo que estamos estudiando, o nos rompe nuestros intervalos de estudio. Los recursos digitales son estupendos para buscar información, obtener colecciones de ejercicios... pero también nos pueden distraer fácilmente mediante las redes sociales, emails... ¿Quién no ha utilizado el movil para ver la hora o buscar algo en google y se ha encontrado con notificaciones de éstas redes sociales y le ha picado la curiosidad? Lo único que conseguimos es perder nuestro tiempo tan valioso, y cada minuto que nos distrae de nuestra tarea es tiempo que tenemos que recuperar o que perdemos. El tiempo Es lo único que no podemos recuperar y un bien muy escaso. Todos hemos tenido que presentar un trabajo, o preparar un examen, y cuando ha llegado la fecha señalada hemos dicho "si hubiese tenido más tiempo...". Ese tiempo lo hemos tenido, pero no hemos sabido administrarlo de forma correcta. La gestión del tiempo parte de una buena organización. Saber de los días y momentos que vamos a emplear en nuestro estudio nos va a dar ventaja. Siempre hay que procurar contar con el factor sorpresa, ya que al ser un proyecto a largo plazo pueden aparecer imprevistos que nos alteren los planes de estudio. Tener una buena planificación nos permite tener margen de maniobra para reconducir nuestro esfuerzo. Dejarlo todo para el último momento debe ser una situación excepcional. Cuando se nos propone un objetivo a largo plazo, como un examen, parece que disponemos de todo el tiempo del mundo, pero en la práctica no es cierto, ya que tenemos factores externos que van a manipular nuestros tiempos. Lo más probable es que cuando decidamos ponernos a estudiar sea demasiado tarde y tengamos que sacrificar contenido del temario, por lo que nuestros resultados serán malos. Para evitar este tipo de situaciones lo ideal es proponernos tener preparado el examen o el trabajo 3 días antes de la fecha. Esto nos permite que, frente algún plan no contemplado previamente, lleguemos con tranquilidad a nuestro objetivo. Los nervios Los nervios suelen jugarnos malas pasadas. Es otro de los factores difíciles de controlar ya que depende de cada uno. Antes hemos hablado de la gestión del tiempo. A medida de que se acerca la fecha marcada, los nervios suelen aumentar. Una buena forma de gestionarlos es planificar bien nuestro tiempo. De esta forma, a pesar de que aparezcan de forma irremediable, vamos a conseguir reducir la sensación de agobio. Existen ejercicios de respiración que nos van a ayudar a aliviar ese malestar que generan los nervios. Esto nos puede ayudar a concentrarnos con mayor facilidad antes de un examen, o a descansar mejor los días previos a éste. En caso de no poderlos controlar por nosotros mismos, hay productos naturales en herbolarios o farmacias, que nos ayudan a calmar los nervios. En caso de necesitar una ayuda extra es recomendable hablar con nuestro médico o farmacéutico para que nos oriente sobre lo qué podemos tomar. Otra de las situaciones que nos pone a prueba son las presentaciones en público. No somos capaces de demostrar todo lo que sabemos a cerca del tema a presentar, o cometemos errores, o nos quedamos en blanco. Para evitar ésto, es recomendable practicar antes nuestra presentación, y si nuestro problema es enfrentarnos a un público, lo mejor es ensayarlo con familiares o amigos. No obstante, un pequeño guión nos va a ayudar a salir del paso en caso de bloqueo y a no dejarnos nada por el camino, además de darnos mayor seguridad. Como siempre, cualquier asunto que queráis tratar, no dudeis en contactar con nosotros para ayudaros en lo que necesitéis. Pablo Jiménez Gómez CEO Grupos Formativos Síguenos                     Intagram @ce3catorce    Twitter @ce3catorce    Facebook @ce3catorce     LinkedIn @ce3catorce www.ce3catorce.es  
17.10.2014
Centro de Estudios 3CATORCE
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Ya conocemos la importancia de tener una buena formación hoy en día. En muchas ocasiones nos preguntamos...después de haber pasado tanto tiempo sin estudiar...¿tengo la opción de retomar mis estudios? ¿puedo ir a la universidad? ¿de qué manera puedo realizarlo? Tenemos varias alternativas, pero por lo general todas llevan a la temida prueba de acceso. Dependiendo de la edad del aspirante y la especialidad que deseamos coger, las pruebas tienen diferentes contenidos. Aquí os dejamos una serie de enlaces que pueden arrojar un poco de luz sobre todas estas cuestiones: UNIVERSIDAD de ALICANTE UNED UNIVERSIDAD de VALENCIA CONSELLERIA de EDUCACIÓN
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